1. El momento ideal

La mejor época para hacer la sesión es entre las semanas 28 y 34. Tu tripita ya lucirá redondeada y preciosa, pero todavía te sentirás cómoda para moverte.

2. Los jeans perfectos

Los vestidos largos, las prendas con caída o el encaje favorecen muchísimo. Lo más importante es que te sientas tú misma.

3. La pareja y niños

¡Ellos también son los protagonistas! Intenta que su ropa vaya en sintonía de colores y estilo con la tuya para mantener una armonía visual.

4. Evita marcas en la piel

El día de la sesión ven con ropa holgada. Evita calcetines, pantalones o sujetadores muy apretados justo antes de venir para evitar marcas en la piel.

5. Vestidos que favorecen

Los vestidos pegados de un solo color y lisos son la estrella para marcar la curva. Evita estampados grandes o logos para que el foco seas tú.

6. Lencería adecuada

Para las fotos con prendas claras, añade un juego de top o ropa interior blanca o nude. Y para las fotos de silueta u ‘oscuras’, un top o ropa interior negra.

7. Accesorios y recuerdos especiales

Si te apetece, puedes traer la primera puesta de tu bebé, unas patucos, una ecografía o algún objeto con valor sentimental.

8. Colores para el exterior en naturaleza

Los tonos beige, crema, blancos, tierra o pasteles aportan mucha luz y temporalidad a las fotos. Evita estampados muy grandes o logos llamativos.

9. Tus ideas y sugerencias

Esta sesión es para ti. Si tienes alguna idea guardada, inspiración o sugerencia especial, dímelo con total confianza antes o durante la sesión.

10. Descansa la noche anterior

Lo más bonito de las fotos es tu luz natural. Procura dormir bien la noche previa para venir relajada y disfrutar de la experiencia.

11. Déjate llevar y disfruta

No te preocupes por cómo posar: yo te iré guiando en todo momento para capturar gestos naturales y auténticos.